El futuro de la calidad pasa por unir las normas de certificación

Tanto comercializadoras como entidades certificadoras coinciden en que este reto debe consolidarse a medio plazo El primer paso es la UNE 155.400 que engloba a Global Gap, Aenor, Calidad Certificada y Producción Integrada.

 

El futuro de la calidad hortofrutícola, no sólo a nivel nacional sino también internacional, pasa por unificar las normas que hacen referencia al producto. Actualmente existen un sin fin de sellos que certifican la calidad de los productos de manera separada, ya que unas son necesarias para presentarlas en España y otras en Europa, pero es que incluso existen algunos países y también cadenas de supermercados que exigen su propia certificación. Por este motivo, las comercializadoras tienen que estar continuamente realizando auditorías para obtener cada una de las normas, lo que supone un alto coste que se podrían ahorrar.


 
 

En estos momentos, el primer paso de dicho reto de futuro se ha dado con la creación de la norma UNE 155.400 de control biológico, la cual, según ha informado Luis Miguel Fernández, gerente de Agrocolor, «engloba cuatro certificaciones nacionales como son la de Producción Integrada y Calidad Certificada de la Junta de Andalucía, Global Gap y la 'N' de Aenor, que es la que va a aparecer en los productos que contengan este nuevo sello. Sin duda, para Fernández, éste es el primer paso de tantos que aún nos quedan por dar para poder hablar de una sola certificación que acredite todas las normas de calidad que puede tener un producto hortofrutícola a la hora de ser comercializado». Sin embargo, para llegar a conseguir este objetivo a medio plazo, el gerente de Agrocolor ha argumentado que habría que intentar «introducir algunos requisitos de almacén, que son los que no están todavía dentro de la UNE 155.400». Esto quiere decir, continúa Luis Miguel Fernández, que «tenemos que aglutinar además de asuntos de campo, también los de almacén. Me refiero al sistema de calidad ISO 9000 y Análisis de Peligros y Puntos de Control Crítico, Appcc. En este sentido, también entrarían las normas BRC tan exigida en Gran Bretaña o la IFS perteneciente a la alianza franco-alemana».

 

De esta misma opinión es la comercializadora Agrupaadra, la cual es una de las 15 empresas almerienses que ya tienen en su poder la certificación UNE 155.400. De hecho, Francisco López, responsable de calidad de la entidad abderitana, ha informado que «la unificación de todas las normas de producto y almacén sería un paso importante para el sector, ya que no tendríamos que contar con tantos sellos ni estar haciendo continuamente auditorías. De todas formas, tengo entendido que ya se está trabajando en el proyecto y esperemos que en un plazo medio podamos contar con un único sello permitido tanto para España como para los países europeos. Sin duda, por este reto pasa el futuro de la calidad hortofrutícola y entre todos vamos a trabajar para que se haga realidad.

 

Asimismo, el responsable de calidad de Agrupaadra ha valorado positivamente el hecho de ser una de las entidades que tiene la norma UNE 155.400, ya que ofrece más calidad y la aceptación de conseguir más operadores para la comercialización.


La mayor parte de las empresas agrícolas de la provincia de Almería coinciden en que la exigencia de los clientes está siendo cada vez más grande, ya que, como comenta Ángel López, director técnico de Agroponiente, «hace diez años estas normas las requería algún país que otro y no pasaba nada si no las tenías, sin embargo, desde hace cinco años hacia delante el 'residuo cero' lo solicita hasta el mercado más pequeño. Por eso, tenemos que estar al día, ya que da tranquilidad al cliente y ellos mismos se la transmiten también a los consumidores.

 

Evolución positiva

 

La rapidez con la que el tema de la calidad ha evolucionado en los últimos diez años ha sido espectacular, o como dice Ángel López, «se ha pasado de 0 a 100 en un momento. Está claro que cuando tienes que adaptarte a las exigencias del mercado, si no lo haces pronto te quedas fuera, que es lo que le ha ocurrido a muchas de las empresas». Asimismo, para el gerente de Agrocolor, Luis Miguel Fernández, «el concepto de calidad ha cambiado sobremanera a la hora de comercializar. Antes suponía una herramienta para vender mejor, pero ahora mismo, en los tiempos que corren, directamente, es una herramienta para vender, sin más. Sin un certificado de calidad y conforme está el mercado, la empresa que no acredite su seguridad no va a poder exportar».


De igual manera, otro de los fines que se quieren conseguir es llegar, algún día, al 100 por cien de la producción bajo control biológico. Se está consiguiendo ya con la plantación de pimiento, pero el objetivo es obtenerlo con todos los productos hortícolas.