Normas sobre artefactos con eficiencia energética para alimentos

Es un momento ideal para estar trabajando en temas vinculados con la eficiencia energética porque al mundo le interesa y presta atención al respecto. Así piensa David Zabrowski, presidente del Subcomité F26.06 sobre protocolo de productividad y de energía, que forma parte del Comité F26 de la ASTM International sobre equipos para servicios alimentarios. Zabrowski ha presenciado saltos drásticos en el desarrollo de la eficiencia energética en los últimos 10 años.

 

Los interesados del sector industrial crearon el Comité F26 de la ASTM International en 1979 para desarrollar especificaciones, métodos de pruebas y exigencias de rendimiento estándar destinados a los equipos para servicios alimentarios, que se usen para manejar, almacenar, preparar, cocinar, sostener, exhibir, expender y servir alimentos.


 
 

Una de las partes interesadas con las que el Comité F26 interactúa con frecuencia es el tan respetado programa Energy Star de la Agencia de Protección Ambiental de los EE. UU. (EPA, por sus siglas en inglés), en el que repercute el rol de liderazgo del Comité F26. "El Comité F26 y el Centro de Tecnología para Servicio de Alimentos promovieron proactivamente la eficiencia energética en relación con los equipos para servicios alimentarios y expusieron argumentos convincentes para que el Energy Star se fijara en estos equipos", dice Rachel Schmeltz del programa Energy Star de la EPA.

 

"En la actualidad, la eficiencia energética es tan importante como la productividad y los costos laborales para los usuarios cuando toman decisiones de compra", agrega Schmeltz. Entre los beneficios que ofrecerá la información sobre la eficiencia energética, se cuentan menores costos de operación, menor uso de energía y resultados más uniformes en el producto final. Las grandes cadenas de restaurantes y las tiendas de comestibles están entre los que más usan información sobre la eficiencia energética de los equipos para servicios alimentarios, dada su necesidad de estudiar las ofertas competitivas antes de comprar.

 

El desarrollo de métodos de prueba estándar ayuda a nivelar el entorno del sector de los equipos para servicios alimentarios. Uno de los hitos más importantes del comité F26 fue la inclusión de sus métodos de prueba en las especificaciones del Energy Star.

 

Este programa, que comenzó en 1992 como un programa conjunto de la EPA y el Departamento de Energía de los EE. UU., reconoce los productos con eficiencia energética. Según el análisis que realizó la EPA de una encuesta patrocinada por el Consorcio de Eficiencia Energética, en la actualidad, más del 70% de los consumidores saben de la existencia del Energy Star. El programa cuenta hoy con especificaciones de eficiencia energética para freidoras comerciales, equipos para mantener la comida caliente, cocinas a vapor, lavavajillas, máquinas para fabricar hielo y refrigeradores y congeladores de puertas macizas. Según Schmeltz, los métodos estándar del Comité F26 han tenido un impacto drástico en el mercado y en los reembolsos basados en la eficiencia otorgados en los equipos para servicios alimentarios. "El Comité F26 tuvo un papel descomunal en el Energy Star. Sin sus procedimientos de pruebas no hubiésemos tenido ninguna base para comparar el consumo de energía entre los diferentes modelos", dice Shmeltz.

 

El objetivo que persigue el Subcomité F26.06 es colaborar con el Energy Star inclusive antes de lo que lo sugiere su práctica actual. “No queremos ser reactivos", menciona Zabrowski. El Comité F26 está dedicado a hacerle recomendaciones a la EPA para que las dirija y priorice para el programa Energy Star. El Subcomité F26.06 se encuentra en la fase inicial de un proyecto para crear un sistema de clasificación. El comité quiere participar en lo que lleva a que los equipos para servicios alimentarios sean realmente los más "taquilleros" en cuanto a eficiencia energética.

 

Según Zabrowski, para el subcomité, un sistema de clasificación implica “llevar las riendas del proceso de desarrollo de especificaciones y establecer umbrales basados en el rendimiento para los equipos destinados a los servicios alimentarios comerciales de acuerdo con métodos de prueba de la ASTM que puedan consultar fácilmente las empresas de servicios públicos y el gobierno a la hora de desarrollar programas de eficiencia energética". El comité quiere "empezar a recomendarles niveles de rendimiento a nuestros miembros", dice Zabrowski.


Cómo trabaja el Comité F26

 

El desarrollo de normas del Comité F26 para medir la eficiencia energética está dividido en seis de sus subcomités técnicos. El Subcomité F26.06 sobre productividad y protocolo de energía tiene aprobados 34 métodos de prueba en su jurisdicción que evalúan el consumo de energía y su eficiencia en los equipos para servicios alimentarios.

Luego de sus primeros cinco años, el Subcomité F26.06 sólo normalizó dos métodos de prueba. Ahora que lleva 22 años de gestión, tiene 34 métodos, logrados gracias a la gran colaboración de los fabricantes, representantes de ventas, agentes de servicio, usuarios finales, vendedores de equipos y empresas de servicios públicos.